
Esta mañana, miles de jóvenes regresaban a sus casas después de varios días de fiestas, donde el tímido frío del otoño llegó la mañana del domingo con el primer encierro de las fiestas. Encierro al que acudí con bastante resaca, pero que no fue impedimento para que entrase "corriendo" tras el chupinazo que el cabrón del Parro encendió, como marca la tradición. Al encierro asistieron unas 5.000 personas, de las cuales corrimos un millar, dando paso seguido a 6 reses de ganaderia extremeña con unos toros negros bien grandes que se hicieron los 700 metros de recorrido en a penas 2 minutos.
Bueno aqui abajo una foto tomada de una captura de un video donde se me ve entre la multitud!

Las fiestas de mi ciudad son toda una tradición entre adolescentes a los que les dejan llegar esos días más tarde y jóvenes ya pasaditos que aprovechan la ocasión para reunirse con los viejos amigos y desfasar un buen ratazo. En el segundo grupo entro yo.
Me ha encantado ver a gente que hace muchísimo tiempo que no veía, reírme como una loca en una orquesta cutre tipo pueblo oyendo el "vicio" o "resistencia" mientras nos dábamos empujones los unos contra los otros, comportándonos como si fuéramos mitad mujer mitad loba, o simplemente tomando unos churritos calentitos después del frío mañanero con el olor a toriles dentro.
Las fiestas de aquí no tienen gran cosa pero ya tienen mucho más que otras localidades. Siempre hay opciones, se inauguran con el Pregón desde el balcón del Ayuntamiento, este año lo ha dado el futbolista mostoleño David Cobeño, portero del Rayo vallecano. Después podemos ver un concurso de fuegos artificiales, siempre muy bien organizado y muy bonitos. Y una vez todo queda inaugurado, se abre un amplio abanico de posibilidades con las peñas mostoleñas como pueden ser Los Serrano, Peña Barbacana y otras. Para los que no tenemos peña el ayuntamiento siempre monta algo guapo que poder ver, este año han actuado grupos en la plaza de toros previo pago como LOVG o Fondo flamenco y otros conciertos han sido gratuitos en la finca El Liana, como Rosario Flores o Carlos Baute. También hay corrida de toros para los taurinos y concursos de recortes a los que yo ya me he vuelto una asidua. Este año han traído un espectáculo muy bonito de los caballos de Jerez, caballos cartujanos bailando con un arte que no se puede aguantar, eso si, la entrada ha costado casi 20 euros.
Una vez se hace de noche la peña se suele reunir para beber e ir entrando en calor ya sea dentro de El Liana o fuera, en Las artes. Nos agolpamos miles de chabales bañados por el alcohol y el festejo, chabales de móstoles y alrededores, gente humilde y de barrio y, sin embargo ningún policía que yo sepa ha tenido que sacar la porra a pasear, y esto lo comento por los sucesos acontecidos la semañana pasada en el pueblo de Pozuelo de Alarcón, todo un altar de pijolandia separatista y clasista. Pues que tomen ejemplo. Y que se note lo que es ir a un colegio de pago.
Después del botellón, la gente se reune en las carpas que montan los partidos políticos y las peñas para cenar un buen bocata con bacon y queso y pillarse una cervecita por ejemplo, a mi personalmente me gusta la carpa de IU, pero en el PP también os dan de comer y tambiñen hay chinos que te venden sombreritos de paja, rosas y altavoces. Suele haber conciertos gratuitos al aire libre y a continuación un par de orquestas y en el centro la llamada "Discoteca Móvil" que dura hasta las 4 o 5 de la mañana y he de decir que ya no ponen el Oliver y Benji ni Bomba, ya han renovado repertorio, que falta les hacia.

Sobre las 5 nos reunimos en cualquier after, Sal Sabor, Star Dust o similares y a las 7 ya estamos desayunando en "La Esquinita" unos churros o un bocata a cambio de un rión, por ejemplo. Pero bueno, no voy hacer mala publicidad de la esquinita, he de decir que cocinan reposteria mejor que las monjas.
Y después del tentenpié la gente que tras pagar un euro han comprado su entrada para la grada, pasan dentro de la plaza de toros junto con las orquestas de las peñas que suelen animar a los dormilones tocando Paquito el chocolatero. Y otros tantos raros, como yo, preferimos despertar con esos nervios que suponen estar detrás de la barrera roja, entre los maderos, es decir, esperando que se agote el último minuto de las 7 de la mañana para escuchar el chupinazo y emprender la carrera derrochando adrenalina, porque auque la mayoría corremos con un margen de espacio y tiempo más que suficientes como para no correr supuestamente peligro, las caidas son abundantes y peligrosas y aunque puede que estemos a 200 metros del primer toro, nosotros sabemos que por donde pisamos, pisarán ellos en tan solo un minuto. Eso impone. Eso asusta. Y eso engancha.
Nada más que decir, que después de los encierros los niños, como mi hermano, y las abuelillas, se reunen en la plaza más popular del pueblo, El Pradillo, donde se sirven gratis unos 18.000 huevos y media tonelada de bacon. Para todo aquel que no ha desayunado, una idea perfecta para reponer fuerzas si esque se tiene la paciencia suficiente para después de todo, aguantar esa cola....

A todos los mostoleños espero que hayan pasado unas fiestas con risas y menos penas.


