
Es increíble cómo me siento después de tu regalo.
Nunca, nadie, jamás, me había hecho un regalo tan importante y trascendente para mi y mi yo más íntimo. Ni si quiera cualquiera de mis relaciones amorosas pasadas me aportaron ni la más mínima parte que esta semana ha logrado aportarme tu regalo.
Desconocía por completo la necesidad que tenía de tenerlo. Pero ha sido la puerta que abre una gran sala llena d ventanas abiertas por las cuales observar lo verdaderamente importante de la vida, y sin ninguna duda, lo mas bello.
Es como si las manos de un compañero hubieran tocado mi puerta para traerme un mensaje que ya estaba en mi misma, algo que tenía que descifrar pero siempre lo dejaba para otro día, algo que formaba parte de mi presente...hasta que llegó tu regalo.
Es indescriptible casi, el estado de mi alma en estos lugares, es sorprendente como a veces el destino pone la clave en tu vida y de repente todo tiene un sitio, un sentido, una función, y comprendes cual debe de ser tu siguiente paso.
Entiendes que no existen reglas, ni alas que cortar, de repente sabes dónde encontrar la felicidad, cómo saber amar una estrella sin caer a un mar frío, aprendes todo rápidamente porque ya lo sabías, solo que no lo pensabas porque los pensamientos, vienen condicionados por la palabra, y las adecuadas aún no habían llegado porque, no era el momento.
Ahora ya si.
La paz que te inunda verte contigo misma, encontrarte y poder escoger con libertad, deshacerte del pasado, de las cadenas que una arrastra sin tener ningún sentido ya, olvidando que hay que estar más atenta a los mensajes que te manda la vida con la experiencia, que te los manda ya, ahora y aquí, y no están en el ayer.
Aprendes a amar sin miedos, sin temores, aprendes a aceptar tu destino, comprendes que todo sigue su curso, nada podrás detener o retener y si lo intentas solo podrás destrozarte el camino, o lo que es peor aún, el camino de lo que tanto quieres.
Dejas de buscar en los demás aspectos de ti misma, dejas de admirar y comienzas a disfrutar del ahora, con aquel o aquella otra persona que ayer admirabas.
Canalizas la energía, aprendes a sentir los rayos del sol en el alma, recuperas el sueño, y ya no te interesa mirar atrás, porque la vida se esfuma en cualquier instante, y el no ser conscientes de ello implica un terrible error que todos cometemos asta que aprendemos a aceptar nuestro destino.
Y ya nunca más tenemos prisa.
He roto todas las barreras del amor, ya no cabe en ningún sitio porque ocupa todo el espacio.
Ya no ves a esa persona que ayer te obsesionaba y te atormentaba porque hoy no estaba, como algo increíblemente bueno o lo peor del mundo, la miras, la recuerdas y te das cuenta de que compartiste conversaciones y silencios lo suficientemente lujosos como para no tener que pagar un precio alto. Una vez has entendido que no hay nada gratis, ni barato, ni caro ni imposible, una vez que dejas de buscar, encuentras.
Mi gran compañero de viaje, tú me contaste una vez una historia:
Eran dos hombres desconocidos entre sí que salieron a caminar por el campo por caminos distintos, nunca antes habían estado en ese lugar, jamás, y ambos se perdieron. Después de buscar un camino y no encontrarlo, los dos hombres coincidieron. Cuando se vieron, se conocieron, pero tanto, tanto, tanto, que el tiempo dejó de existir tal y como lo entendemos y ambos comprendieron y supieron al momento que eran lo que en realidad estaban buscando. Desde entonces, siempre se reunen en aquel lugar para reencontrarse y ayudarse.
Ahora, después de recibir tu regalo divino, puedo comprender tu historia
Ha pasado mucho tiempo, pero esa sensación, ese regalo que me hiciste, de poder comprenderlo todo, alcanzar esa sabiduría, que no siempre brilla en mi, pero que permanece... sigue dentro. Todo sigue intacto. El amor ocupa todo el espacio.


