
Y miro hacia el arcén y recuerdo mis pisadas... las noches sin dormir, calles paseadas.. Cómo reconocer que hoy no tengo destino ,que el día del ayer me produce un terrible frío.
Cuántos papeles viejos, tirados por mi habitación, cuántas fotos borradas, cuánta desolación, si pudiera explicarle a este mundo cruel, que me siento tan sola, que ya no puedo creer...
Y estas ganas que tengo de gritarle al exterior, de recoger los momentos que habitan mi corazón, si pudiera contaros todo este dolor, si pudiera deciros que nunca dije adiós...
Me salpican los charcos que encuentro en mi camino, salgo de mi casa, sin prisas ni pausas, tengo tanto tiempo que me puede el reloj, tengo tanto miedo que me paralizo hasta que nace el sol.
Leo en estos libros que me hacen vivir, todo lo que yo siento y lo encuentro aquí, las palabras escritas, los talentos plasmados, yo quisiera publicar un libro con mis años pasados para poder contar, que el camino es estrecho y me cuesta tanto andar... que las noches son largas llenas de soledad, que los tragos amargos riegan mi necedad.
Y entre tanta majaderia solo puedo afrontar, que la vida no cambia que siempre sera igual, y las cosas bonitas que he podido probar, forman parte de una vida que ya no volverá.


