Si un momento antes de que sonara el teléfono me hubiera dado por meter los pies en la ducha, quizá aún estaría sin trabajo.
Escapar del azar es luchar contra un muro, la vida se compone de pies bailando a su suerte y de millones de caminos que dependen de esos pies. Si todas las páginas de mi vida estubieran escritas como en cualquier obra, sabría cuándo ha llegado el final, conocería con esactitud en qué página o capitulo me pasaría esto o lo otro, aburrido ¿verdad? Por suerte no sabemos nada de nosotros mismos, poseemos el pasado que dificilmente tendrá mucho que ver con el futuro, por lo tanto somos inmortales en nuestro presente y dueños de lo que fuimos pero no de lo que seremos. Lo que si que podemos hacer es prevenir ciertos males, como el ser el día de mañana una mísera pobre, tener cáncer de pulmón o... no, bueno, rectifico, no podemos hacer nada en contra del destino.
Hoy mi abuelo materno ha quedado ingresado en un hospital con una trombosis, anoche me fui a la cama felíz, poco más se puede decir.
La vida irremediablemente aguarda sorpresas agradables y desagradables sorpresas.
Lo único que podemos hacer, y de esto no me cabe la menor duda, es intentar vivir el presente eligiendo siempre la mejor opción que se nos presenta, a menudo sólo podemos elegir la actitud que tomamos, pensemos entonces en pensar antes de hablar.
Judy.


